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viernes, 11 de enero de 2013

-¿Ves lo tranquila que está la superficie del agua?
-Sí.
-(Lanza una piedra al río). Así era yo una vez. Y entonces... el agua se agita y se revuelve. En eso me convertí.
-Pero si esperamos un rato se volverá a aquietar. Volverá a estar en calma.
-Pero la piedra seguirá allí abajo. Ahora es parte del algo. Tal vez se vea igual que antes, pero ha cambiado para siempre. 

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